Real JardÃn Botánico

Patrimonio de la CAM (VII)
El saber ocupa un lugar - Siglo XVIII
Real JardÃn Botánico
Ubicación
El Real JardÃn Botánico fue fundado en 1755, en un espacio próximo al actual Palacio de la Moncloa, el “Soto de Migas Calientes”. Allà se mantuvo hasta que, en 1774, se ordenó su traslado al sitio entonces conocido como “Huertas del Prado Viejo de Atocha”, su actual ubicación en la Plaza Murillo, junto al Museo del Prado.
El plan urbanÃstico promovido por Carlos III para embellecer una zona marginal de la periferia, coloca al Real JardÃn Botánico en el nuevo eje de la corte, conforme al pensamiento ilustrado de la época. Ver en Google Maps

 Historia
El Real JardÃn Botánico fue fundado en 1755, en el “Soto de Migas Calientes”, un antiguo lugar de recreo y cultivo de vegetales creado por el Boticario mayor, Louis Riqueur, para su disfrute personal.
Allà se mantuvo hasta que en 1774, se ordenó su traslado al sitio entonces conocido como “Huertas del Prado Viejo de Atocha”, su actual ubicación.
De las obras acabarÃa ocupándose el prestigioso arquitecto Juan de Villanueva, quien dio al nuevo JardÃn, siguiendo las pautas del entonces Primer Catedrático, Casimiro Gómez Ortega, un trazado fundamentado en criterios cientÃficos: las plantas quedarÃan repartidas de acuerdo a 24 espacios, concordantes con las 24 clases o divisiones taxonómicas establecidas por C. Linneo.
Durante los primeros años de su existencia, el cargo de Primer Catedrático del Real JardÃn fue ocupado por José Quer, artÃfice del primer proyecto de redacción de una “Flora Española”, finalmente inconcluso.
Sin embargo serÃa su sobrino, Casimiro Gómez Ortega, quien acabarÃa desempeñando un papel más destacado en la historia de esta institución; suyo fue el proyecto y la dirección del programa de expediciones botánicas acometido por nuestro paÃs durante el último cuarto del siglo XVIII, en particular las llevadas a cabo a los Virreinatos del Perú (1777-1788) y Nueva España (1787-1803), un ambicioso plan de inventariado y estudio de las riquezas vegetales americanas con un objetivo final de talante utilitario, muy del gusto ilustrado: la utilización de estas plantas con fines industriales, alimenticios y, sobre todo, medicinales.
A Gómez Ortega, un personaje mucho más dotado para las relaciones cortesanas y la polÃtica cientÃfica que para la propia Ciencia, le sustituyó en 1801 Antonio José de Cavanilles. Estamos, sin duda, ante una de las personalidades más destacadas de la Ilustración española y, pese a su corto mandato (1801-1804) al frente del Real JardÃn, un personaje clave para su historia, que acabarÃa por orientar la investigación de esta institución hacia los estudios botánicos de carácter taxonómico; la ciencia utilitaria del perÃodo anterior da paso a la ciencia por la ciencia, una máxima que se ha seguido manteniendo, salvo perÃodos muy concretos, a lo largo de la historia de esta institución.
En la actualidad, el Real JardÃn es uno de los centros de investigación botánica más importantes del paÃs; suya es, entre otras, la responsabilidad de publicar nuestras Flora Ibérica y Flora Micológica Ibérica, asà como la edición de revistas cientÃficas tan prestigiosas como Anales del Real JardÃn Botánico de Madrid.
Arquitectura
El JardÃn Botánico de Madrid, en todo su conjunto, responde a un trazado caracterÃstico del pensamiento ilustrado de la época; los presupuestos compositivos del Neoclásico aparecen de manera rotunda en la formalización de sus tres plataformas, los trazados del arquitecto Juan de Villanueva enlazan en este jardÃn con una comprensión del paisaje aprendido, sin duda, en Italia.
A partir de 1819 el JardÃn entra en decadencia, desintegrándose en su trazado y desapareciendo su unidad conceptual y de diseño. En el plano de 1875, el trazado correspondiente a un JardÃn paisajista-isabelino de la época es muy malo, la trama reticular conservada de las trazas de Villanueva está muy alterada. Desaparecen las dos fuentes del plano medio, el eje central se interrumpe con el estanque y la glorieta, aparecen numerosas edificaciones secundarias. A comienzos del siglo XX la confusión se acentúa con la apertura de la calle Claudio Moyano y las nuevas edificaciones del ángulo superior derecho.

En 1978 se pone en marcha un nuevo proyecto, efectuado por el paisajista Leandro Silva Delgado, que contempla la restauración del JardÃn con rigurosidad. Este proyecto afrontó la recuperación de la traza con el rigor histórico y técnico que el tema requerÃa. Además, el arquitecto Antonio Fernández Alba restituye, a través de un proyecto de restauración, la primitiva construcción del Pabellón de Villanueva.En 1995, el invernadero público, con más de 1200 especies de plantas, sustituye la estructura construida en el año 1929 -derribada en 1975-. Su diseño en la lÃnea de las llamadas “estufas calientes” está realizado de acuerdo con la explotación de las últimas tecnologÃas, según técnicas de energÃa pasiva. El edificio, de forma lineal, está orientado en disposición este-oeste para recibir la mayor cantidad de luz solar y está dividido en cuatro secciones de uso: zona de servicio de jardineros, zona climática del desierto, zona climática subtropical y zona climática tropical.
Más información
.
Pincha sobre el logo - Patrimonio de la CAM (IV) - El saber ocupa un lugar - Siglos XVIII - Real Oficina de la Farmacia
.
Tags: Comunidad de Madrid, Rincones




Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Comentaristas más activos